28 enero 2012

Tu propósito es

Georges Perec, alguien a quién me hubiese gustado conocer. Un Hombre que duerme es una suerte de reescritura del Bartleby de Melville, una reescritura con menos trama, más pensamiento y un final distinto. Las dos lecturas se complementan, tienen que ser consecutivas, aunque el orden carece de importancia. Cada una aporta algo particular a un mismo extrañamiento. El párrafo que sigue me parece genial.




Frente al mundo, el indiferente no es ni ignorante ni hostil. Tu propósito no es redescubrir las saludables alegrías del analfabetismo, sino, al leer, no conceder ningún privilegio a tus lecturas. Tu propósito no es ir desnudo por ahí sino estar vestido sin que eso implique necesariamente afectación o abandono; tu propósito no es dejarte morir de hambre, sino solamente alimentarte. No es que quieras llevar a cabo estas acciones con total inocencia, pues la inocencia es un término demasiado fuerte: solamente, simplemente, si es que ese "simplemente" tiene algún sentido, dejarlas en un terreno neutro, evidente, desprovisto de todo valor, y no, ante todo no, funcional, porque la funcionalidad es el peor de los valores, el más hipócrita, el más comprometedor, aunque patente, fáctico, irreductible; que no haya nada más que decir: lees, estás vestido, comes, duermes, caminas, que sean acciones, gestos, pero no pruebas, no monedas de cambio: tu ropa, tus alimentos, tus lecturas ya no hablarán en tu lugar, ya no tendrás que hacerte el listo a través de ellos. Ya no les confiarás más la agotadora, la imposible, la mortal tarea de representarte.


Un hombre que duerme, Georges Perec


24 enero 2012

Liceo Italiano

[Un recuerdo verídico del paso por el Liceo Italiano. 
Fueron años felices que recuerdo con nostalgia]


Mi cabeza en el retrete. Me levanto y me enjuago la boca. Algo ha funcionado mal esta mañana. Salgo del baño y aquí estoy, en el Liceo Italiano, y esto soy, un tipo mayor, pelo gris, espalda firme, una especie de agujero en medio de la frente, algo que me hice siendo pequeño y que no recuerdo ya. Cuando entro en clase los alumnos se ponen de pie. Apenas hay cinco personas, del resto ni rastro. Media clase está vacía, los pupitres limpios y colocados en fila; todos mis alumnos se han reunido en el lado derecho. Están juntos y miran al frente esperando a que les de la señal para que se sienten. Doy la señal. 
- ¿Dónde están los demás?
Mis alumnos se miran entre sí, no entienden.
- Los que faltan, ¿dónde están?
Molinari toma la palabra:
- No falta nadie, profesor. Estamos todos.
- ¿Perdón?
- Que no falta nadie.
- ¿Y estos pupitres vacíos? Faltan seis personas por lo menos, que yo recuerde. 
- Se está confundiendo, profesor.
- ¿Confundiendo? ¿Qué clase es esta?
- Cuarta liceo.
Abro el registro y busco el listado de nombres de mis alumnos. En cuarta liceo no son cinco, sino once los que deberían estar presentes.
- Faltan seis personas -replico.
Mis alumnos se miran entre sí inquietos.
- ¿Dónde están?
- Profesor -insiste Molinari-. Le digo que no falta nadie, que estamos todos, los cinco.
- Pero bueno, Molinari, ¿y entonces cómo explica usted que en el registro aparezcan once alumnos?
Se encoge de hombres.
- Siempre hemos sido cinco, profesor.
Levanto la vista y lo contemplo con desazón.
- El otro día ustedes eran once. ¿Donde está Lucia Bassani? ¿Y Marco Grossi?
- ...
- ¿Dónde están?
- No sé de que nos está hablando, profesor. ¿Quiénes dice?
- Lucia Bassani, Marco Grossi, Francesco Mirlo, todos ellos no están y deberían estar aquí sentados.
- ¿Sentados donde?
- En los pupitres que han quedado libres.
- Pues no lo entiendo, profesor -contesta Molinari.
- ¿Qué es lo que no entiende usted?
- Lo que nos está diciendo -se dirige a sus compañeros-: ¿Alguno conoce a una tal Lucia Bassani? ¿A un tal Marco Grillo?
- Ni idea -dice uno.
- ¿Quiénes son? -pregunta otro.
- ¿Me están tomando el pelo? Yo los recuerdo perfectamente -replico.
- Pues no, profesor, me temo que está usted equivocado.
- ¿Perdón? ¿Cómo voy a estar equivocado?
- Las personas que está mencionando no han estado nunca en nuestra clase. Nosotros no los conocemos.
Asienten en grupo. Murmullos.
- ¿No han existido?
- No, profesor -dice otro-. No sabemos quiénes son.
- ¡Pero si están en el libro del registro!
- El libro del registro puede estar perfectamente equivocado, profesor.
- ¿Y mi memoria? ¿Puede estar mi memoria perfectamente equivocada?
- Eso parece, profesor.
- Pero...
- No. Estas personas de las que usted habla nunca han sido compañeros nuestros.
- ¿Y los pupitres vacíos?
- ¿Qué pupitres vacíos?
- ¡Estos pupitres vacíos! -señalo los pupitres vacíos.
- No sé a qué se refiere, profesor. 
- ¡A los pupitres vacíos que hay a vuestra izquierda!
- ¿Qué pasa con ellos?
- ¡Pues que son los pupitres en los que estaban sentados el otro día la señorita Bassani, Grossi y compañía!
- No, no.
- Bueno, ya está bien de bromas. ¿Dónde se han metido?
- Es que no...
- ¿Dónde demonios se han metido?
- Escuche, profes...
- ¡Cállense ya! ¿Me quieren hacer creer que no hay más gente en esta clase que la que veo ahora?
- ... Pues sí.



(Reporte disciplinar: Media clase está ausente. La otra mitad intenta convencerme de que los ausentes no han existido nunca).



19 enero 2012

B17-G


Literatura del instante. Un caza Focke-Wulf de la Luftwaffe derriba un bombardero americano B17-G. La historia queda grabada en un rollo de película que apenas dura unos segundos. A bordo del B17-G, diez jóvenes americanos mueren al instante mientras tratan de llegar hasta Alemania para bombardearla, un país del que no saben nada más que la idea simple que lo sustenta, el nazismo, forjada a través de lugares comunes o discursos políticos. Esta es la imagen. Luego Pierre Bergounioux escribe el libro, B17-G, donde desmenuza, disecciona y explora el antes y el después, el momento preciso de la muerte, la vida, los orígenes y las circunstancias de los tripulantes; los momentos previos, toda la literatura que ha quedado detenida en el aire, fijada en los libros, para explicar algo que sólo conocen los que mueren. 




Poseemos excelentes obras sobre la profundidad de la vida interior en las horas precarias y doradas antes e la tormenta (Proust), los libros pálidos en los que asoman el hocico los monstruos que se esconden en la oscuridad (Kafka), las historias: Ulises y El Ruido y la furia, donde la propia historia acusa una dificultad repentina y puede que insoslayable al tener que plegarse ante una formalidad que data de Homero y que no sabe cómo enfrentarse a la materia intrusiva, caótica de los tiempos modernos. Una vez lo consigue, se realiza. Pero Kafka estaba tísico, Proust era asmático, Joyce casi ciego, y estas tres son afecciones inhibidoras cuando de lo que hablamos es de volar. Es probable que Saint-Exupéry también fuera la víctima de un Focke-Wulf cuando salía de Córcega, donde su grupo repostaba. Su bimotor de doble cola de fabricación americana tuvo que entrar en el mar como un cometa con cola de fuego, con el largo velo fúnebre que arrastran los aviones abatidos. Pero no hay que excluir el que pudiera desvanecerse del mapa, como ya le había sucedido antes, tal y como lo cuenta en Piloto de Guerra, porque el oxígeno puro que suelta la máscara se parece mucho a un narcótico insidioso, a un veneno muy dulce. Cuando se tienen veinte años, con el organismo intacto y desbordante de vitalidad, pase; pero cuando uno cumple cuarenta y cuatro y está solo en el habitáculo, tras haber trabajado en el correo aéreo, en los Andes, en el Sáhara, tras tantas pruebas, emociones, años... Sea como fuere, era un hombre hecho y derecho, poseedor de una antigua nobleza, de una más que larga experiencia en esos tiempos repentinos en los que cada día, por sus efectos, pesaba lo mismo que un año, que uno de los siglos anteriores; un hombre al fin y al cabo que atravesó con su monoplaza el espejo que el Mediterráneo ofrecía al cielo de julio. 


B17-G, Pierre Bergounioux


16 enero 2012

Una descripción

[Notas]

Hay algunas palabras que no comprendo. Los sentimientos me resultan ajenos. Decir que soy complaciente no significa nada para mí. Busqué la palabra en el diccionario y me quedé igual. Decir egoísta, necio, simpático, charlatán; lo mismo. Por muchas vueltas que les de a esas palabras, sigo sin entenderlas del todo. Las utilizo a menudo. Envidia, odio, amistad, lealtad; pero se me escapa su sentido. En los últimos diez libros que he leído aparece alguna frase del estilo: "la vida es...", o bien, "la vida es como...". Como cualquier cosa. Parece ser que la vida es como cualquier cosa -de todas las que he leído, la posibilidad que más me gusta es la de Pessoa: la vida es como si me golpearan con ella. Ahora que lo pienso, ni siquiera comprendo los sustantivos y los verbos, de modo que menos aún las sentencias, y sin embargo soy sentencioso. No me aburren las palabras, me gusta su inexactitud. Pero desde que vivo en Barcelona escribo raro. Cuando vuelvo a leerme siempre pienso lo mismo: qué coño es esta jodienda rocambolesca. En esta ciudad escribo como quién realiza una prospección petrolífera, a ver hasta dónde llego en la incomprensión de lo incomprensible. El otro día fui a un bar y me dije: venga, vamos a hacer unos ejercicios (¬_¬). Cogí una libreta y me puse a describir a la gente que pasaba por allí. La que más me gusta es la de Alicia, una persona que no pasaba por allí. Alicia es mi pareja, mi compañera en estos días barceloneses.

Alicia. Por la cabeza de la medusa el signo de la roca. Por el signo de la roca los ojos que petrifican, la piel dura, la piel morena. La palabra de la hiedra que asciende por los árboles, la boca de la hiedra que asciende y ahoga por la palabra. La palabra agraria, el razonamiento perfecto, animal, de la mula. Las formas. Alicia escucha discos de música indígena y danza en medio del salón. En ella no existe la pugna entre el macho y la hembra. En ella no existe la vida moderna. Lo suyo es acestral, mitológico, la representación central de lo femenino como una emanación, como una potencia vestal, virgen, desprovista de catafalcos o muerte. Alicia la inmortal, Alicia la perfumada. En ella la perfección de los objetos que sugieren permanencia. En ella la ruina, el vestigio, los nombres. O quizá tan sólo un alfabeto prehistórico. No las letras, sino la forma de las letras. No la sintaxis, sino la curvatura de una escritura que apenas se esboza, la verdad que no se pronuncia y que sin embargo se manifiesta tal y como es, así de impronunciable.





12 enero 2012

Letras viajeras: entrevistas completas




El año pasado, Andrés Catalán y yo ideamos una serie de entrevistas a escritores sobre el tema del viaje. Estas entrevistas se publicaron en parte en La Vanguardia y, en parte, en el Diario de Ibiza. Ahora las hemos reunido todas en un solo blog. Están los recortes de periódico y el texto completo de las entrevistas -sin la limitación de espacio que exigían los periódicos. Espero que las podáis disfrutar. Entre los autores entrevistados figuran David Vann, Robert Hass, Enrique Vila-Matas, Miguel Noguera, Alberto Olmos y tantos otros, cada uno con su visión particular del asunto. 

El enlace:


11 enero 2012

El síndrome de Charlottesville




El 22 de octubre de 1931, William Faulkner salió para Charlottesville. Tenía que participar en algo así como una mesa redonda, un congreso de escritores sudistas en la universidad de Virginia. La suntuosa universidad neoclásica, los hermosos pabellones rodeados de hermosos árboles, los mármoles, los capiteles corintios y las rotondas perfectas del arquitecto Jefferson lo sumieron en el terror; los escritores sudistas lo sumieron en el terror porque eran sudistas; los escasos invitados yanquis lo sumieron en el terror porque eran yanquis; su amigo Sherwood Anderson, que también estaba allí, lo sumió en el terror porque era amigo suyo; su propia incompetencia lo sumió en el terror. Contó más adelante que se sintió como el perro de una casa de labor ovillado debajo de la carreta de su amo mientras espera que éste acabe de comprar en la abacería del pueblo. La carreta fue el bourbon. Ya estaba borracho desde que cruzó el pórtico de mármol. "Le pedía de beber a todo el mundo", escribe Sherwood Anderson; "si no le daban nada, bebía de lo que llevaba él". Así es como se fabrican las mitologías, con ese breve gesto tan conformista, un tanto apocado, o valiente dentro de la hipérbole, de sacar en las ocasiones peligrosas la petaca de bourbon y echar un trago: lo das todo, los pórticos de mármol, a los sudistas, la antigua Virginia, a los negreros, el tabaco rubio, al farmer y su perro, al farmer y al perro que llevas dentro. El perro que el farmer mima y venera en sí como un rey. El perro que asesina como un rey. Todo eso es el síndrome de Charlottesville.


Los cuerpos del rey, Pierre Michon


10 enero 2012

Farewell to an idea

Farewell to an idea... A cabin stands,
deserted, on a beach. It is white,
as by a custom or according to
an ancestral theme or as a consequence
of an infinite course.
Wallace Stevens


Me gustan las lenguas extranjeras. Interrumpir una conversación cualquiera y empezar a hablar un lenguaje inventado, un lenguaje que sale de dentro como dictado, cuyo significado ignoro. Y que los demás piensen que soy un loco o un chamán, no importa.
Junté a duras penas todas las monedas que había sobre la mesa y fui al cine. 
Cómo sería atrapar la mano de la cajera y tirar hacia atrás a través del hueco de la taquilla, el hueco que deja el diablo, partiéndola en dos entre gritos brutales y regueros de sangre. Cómo sería yo con su mano amputada en mi mano, en el aire.
Aki Kaurismäki que estás en los cielos. Tus películas me gustan mucho.
Esta no fue una excepción. Nos quedamos todos juntos, apretados, viendo los títulos de crédito hasta que se apagó el proyector. Alguien lloró a destiempo, como suele ocurrir.
Me levanté y cogí mi chaqueta. Pero mi bufanda quedó en el suelo. Vi como quedaba en el suelo y no la cogí. Otros vieron cómo mi bufanda quedaba en el suelo. Todos vimos cómo quedaba en el suelo, the bodiless. Tejido enrollado o aurora boreal, pero en el suelo.
No me arrodillé para recoger la bufanda. Pensé: alguien la recogerá y me la devolverá, pues muchos han visto cómo la bufanda quedaba en el suelo.
Eso pensé. 
Salí al pasillo y después de tirar a la basura la botella de agua llegué al vestíbulo del cine. Los carteles de estreno. El suelo reflectante y pulido permitía ver las bragas de las chicas. Acabaremos viejos y separados, bebiendo agua Viladrau en la cama. 
Pensé que alguien me tocaría la espalda y me devolvería la bufanda, que yo daría dos o tres pasos más y alguien diría detrás de mí: ey, se te cayó la bufanda
Orfeo. La desconfianza, en cualquier caso; nos pensamos como residuos el uno del otro mientras Perséfone se toma una copita en el bar de la esquina.
De alguna forma terminé en casa sin mi bufanda. Como una estela o una tragedia impulsada más allá de su capacidad, seguí creyendo en el sofá, ya frente al televisor -el pálido hombre del tiempo-, que alguien me tocaría la espalda, en mi propia casa, y me diría: ey, tu bufanda, se te cayó y no la recogiste. Sobre todo ese ey.
- Ey, hemos visto cómo se caía tu bufanda y la hemos recogido para devolvértela. 
- Ey, ¡te has olvidado la bufanda! 
Pero ey en cualquier caso. En ese punto fijo hay una danza. En esa inmovilidad yace la propagación, su energía desfigurada.
Autores de cabecera para cualquier prosista: Eliot, Rilke, Wallace Stevens.
Pensé estas cosas en la cama, muerto de frío. Mi bufanda multidisciplinar también me había servido aquí, otras veces, y esa noche podría haber soñado que me la devolvían; eso me hubiese satisfecho. Confío en los sueños para ahuyentar mis fantasmas. Pero nunca sueño lo que necesito soñar:
Íbamos entonces, tú y yo, por las calles allí donde una vez nos masturbamos. Hablábamos lenguas extrajeras y nos dábamos placer con la mano cercenada de una taquillera y ni siquiera eso nos satisfacía. Kaurismäki bebía té, parecía divertirse. El mundo era una sala de cine. Y abajo en el crepúsculo el Sol era una ceja roja, levantada, que se envolvía con una bufanda igual a la mía, pero diferente. 
¿Qué coño significa?




06 enero 2012

Predicciones de la Profesora Rossana (transcripción de un fraude)

[Notas]

A principios de noviembre asistí con unos amigos a la feria Magic Internacional que tuvo lugar en el Palau de Congressos de Catalunya. Como cada año, centenares de tarotistas, cienciólogos, curadores cuánticos, etc, se reunieron para vender sus asuntos. El evento lo patrocinaba la Profesora Rossana. Como colofón a la feria, ella misma iba a realizar sus predicciones para el 2012. Ese día el auditorio estaba repleto (más de dos mil personas de aforo). Transcribo a continuación la ponencia de la susodicha. No he corregido los errores sintácticos y de expresión. Lo que vais a leer es verídico -tengo la grabación. Nunca antes en mi vida había escuchado un esperpento semejante. Como este es un blog literario, he considerado que un texto así no podía ser omitido desde ese punto de vista. Ahí va -he señalado con [...] momentos en los que no comprendo la grabación; también he marcado con negrita momentos estelares, pero creo que merece la pena leerlo de cabo a rabo.




(Presentación. Fin de la presentación. Profesora Rossana sube al estrado)
Gracias (aplauso). Ante todo, lógicamente, para mí es un placer comunicaros mi experiencia de cómo yo veo la realización de 2012 en el mundo. Tengo que deciros también, a todos vosotros, que es un año de realización de karma, que es un año kármico, justamente es un año que tanto en numerología cabalista como en numerología universal, como en… las predicciones, es un año kármico. Hemos explotado mucho la tierra y la máquina, y ahora nos están pasando cuenta, y cuenta bastante grande. Este va a ser el gran año de la redención, es un año de la realización, y a la vez de gran crisis. La economía será una escalera progresiva (¿) a partir de mitad de año. Será la luz que empezaremos a vislumbrar los humanos en el cambio económico a partir de septiembre, agosto, septiembre y octubre del próximo año. Desde luego hasta 2014 no será la luz con un final feliz. Nada será igual. Todo será negro y un poco traumático. Desde el 11 del 11 del 2011 hasta el día… 12… perdón, 21 del 2012, a las 12 del mediodía, habrá cambios muy importantes. MUY importantes. Serán cambios kármicos totales y absolutos. Nada será igual. Rajoy, señores… Yo, no me gusta la política, pero en las predicciones tengo que ver y constatar lo que yo como vidente veo. Rajoy para presidente, sí, los cambios serán radicales para revitalizar la economía de España a mitad de 2012. España podría estar muy alta, y sin crisis, pero efectivamente, los señores capitalistas, los que han manejado cantidad de dinero, y los que lo tienen, están en países fiscales (¿). Si todo el dinero de España se hubiera quedado en España y en Cataluña, y el dinero que se han llevado estuviera aquí, la crisis no estaría. Pero señores, primero, no tengo nada en contra de la inmigración, tengo amigos inmigrantes fabulosos, pero es cierto que ellos han mandado dinero para sus tierras (aplausos – abucheos), a los capitalistas. Los señores capitalistas se han llevado el dinero al extranjero, porque ahí lo tienen más seguro, y también en Londres hay una gran fortuna de España. Tendría que buscar más y se darían cuenta de que la crisis está porque nadie invierte aquí. Precisamente, yo he hablado con una persona, haciendo una predicción, una persona muy importante de Coruña, y me decía: La Coruña se ha vuelto a levantar, porque en Coruña no se ha desviado ningún dinero a ningún lugar, por eso ellos no tienen crisis. En cambio, nosotros padecemos la crisis porque el dinero se ha marchado a otro lugar. Habrán (¿) muchos cambios. Y posiblemente, un nuevo renacer de la ceniza. Pero también tendremos que estar en un momento difícil, porque todo está en manos de la señora Merkel. Tiene la clave para dar la riqueza o sumir en la pobreza a muchos países. Entre ellos se lo están comiendo todo. Este 2012 viviremos un momento histórico excepcional. Nada será igual. Además los líderes del Reino Unido son grandes aliados de la política económica para salvaguardar sus propios intereses. El mal y el bien se están manifestando al mismo tiempo, y cada uno de nosotros lo viviremos dependiendo de nuestro comportamiento y karma que tenemos que hacer cuentas por las cosas que hemos cometido en este tiempo. Grandes conflictos en el ámbito político económico social y religioso, en el mundo… entero. ¡Pensad que los seres humanos os vais a dar cuenta de que yo no miento pronto! ¡Pronto será dicho que estamos dominados por nueve banqueros, en Europa hay nueve banqueros, con fortunas grandes que van a dominar a todo el mundo. (susurros). Todos somos los responsables de esta situación económico y de este caos que hay en la tierra, viviendo por encima de nuestras posibilidades económicas. A ver quién puede más uno que otro, a ver qué coche mejor tiene uno que otro […] Pero señores, también tengo que decir que próximamente, ya se está viendo, los domingos habrá gente en las montañas (¿), volvemos a retroceder como en los años setenta. (Aplauso) Por mucho sacrificio que hagamos seguiremos estando en la cuerda floja. ¡Cuidado con los bancos y los créditos! ¡Hay mucho oportunista! Y precisamente de los más débiles, de los […] (aplauso) Habrá quiebra y… crack financiero, muchos más de los que ya ha habido. Y deudas, muchas sin pagar. Si todo el dinero que hemos ahorrado estuviera aquí, otro gallo cantaría. […] Descarta todo aquello que no te deja ser feliz, no dejes que te pongan palos en la rueda, vive tu vida, trabaja por ti y deja que, de pensar, que todo el mundo es bueno, porque, a la mínima de cambio, tienen el puñal detrás de la espalda (aplauso). Queridos amigos, ¡coged el camino de la prosperidad, luchad por vuestros bienes! Y que nadie os arrebate lo que es vuestro, porque ahí están los bancos, los cuales, tengo que decir, estoy completamente en contra de ellos, aunque trabaje con banqueros (aplauso). La sanidad… van a poner parches, muchos parches para que nos callemos, pero en el fondo nos dan los que ellos creen. ¿Qué va a pasar con los sanitarios? Pues la verdad es que… ¡pobres sanitarios! […] recorte en la sanidad, cosa que encuentro muy poco humano. (aplauso) En 2012 no es fin del mundo. El fin del mundo, señores, no es en 2012 como en la profecía maya dicta. Es la purificación del cuerpo, de la alma y… de… de la purificación del movimiento energético de la tierra y las personas porque ya está bien que nos tomen el pelo […] (aplauso). Tendremos tormentas solares y mayor actividad electromagnética. Puede incrementar la actividad volcánica y sísmica en todo el mundo ¡y la mano de otros está ahí por debajo! En España los terremotos, los volcanes y las tormentas pueden manifestarse en diversos lugares del interior y meseta central, son lugares de riesgo, especialmente las islas canarias, pero no solo en El Hierro, sino que también puede también ese terremoto, si da la plena fuerza que yo visualizo, puede afectar a otros países. Su majestad, don Juan Carlos, deberá cuidar de su salud los seis primeros meses del año. El príncipe Felipe tendrá un año de gran protagonismo. La infanta helena la veremos con nuevo pareja. La duquesa de alba empezará a tener grandes problemas serios de enfermedades (murmullos de inquietud) […] Las tormenta solares y el incremento de la actividad magnética y el cambio climático están produciendo muchos estados anímicos: aceleramiento, mucho mal humor, depresión, narcisismo, náusea, las personas están sintiendo unos conceptos como si estuviesen enfermos y es debido, todo, al cambio climático. Habrá un gran descubrimiento, eso es bueno ¿eh? Habrá un gran descubrimiento para varios tipos de cáncer (aplausos). Las llamadas enfermedades raras, que se han visto aquí, sobre todo, en el Baix Llobregat, aumentarán cada día más. Yo creo, yo Rosana, digo, que deberíamos investigar sobre el agua y los residuos de las plantaciones, pues ahí está el virus. El ser humano necesitará apoyo vitamínico ¡nunca con más falta! Es decir, que tendríamos que tener muchas mas vitaminas y, sobre todo, yo de aquí aconsejo a todo el mundo de que tomen cloruro de magnesio. Por la alimentación que comemos, por el adulterio del agua, y por muchas cosas más. En los países, Estados Unidos, tendrá importancia en las decisiones económicas a partir de la segunda mitad del 2012. Rusia, recuperará lo perdido. China, cambios políticos. Alemania, es libre en economía: tienen la sartén por el mango. Reino Unido, grandes cambios, se acercan finales del reinado de Isabel II. Francia dará que hablar en su apoyo con la señora Merkel. Italia pasará malos momentos […], Grecia, país enfermo, remontará pero a finales del 12. Egipto, año de diversos problemas sociales, inconformismo en el pueblo. Israel, año de intranquilidad política y acontecimientos muy dulces para sus creencias. ETA (silencio). Señores, yo como vidente digo, ETA actuará cuando crean ellos oportuno que deben actuar (aplauso). Y ahora voy a hablar de fútbol. Señores, volvemos a estar en la misma predicción del año pasado (aplausos y vítores) […no se entiende pero dijo que el Barça ganaría todo].

(Luego hizo una predicción general para cada signo del Zodiaco y, después, simuló entrar en contacto con personas muertas, al estilo sexto sentido)


Lionel Messi

[Notas]



Recuerdo que en la universidad, en clase de Tradición Clásica, dedicamos algunas horas a discutir sobre dos poemas. Uno era el soneto CLXVI o Mientras por competir por tu cabello, de Góngora, y otro era Amor constante más allá de la muerte, de Quevedo. La premisa y el objeto del debate estaban claros: teníamos qué decidir cuál de esos poemas era el mejor. Y así pasábamos el tiempo en aquella clase de libre elección, divagando y diciendo los mayores disparates. Lo pasamos muy bien. Por supuesto, Góngora terminaba por resultar claro vencedor en el enfrentamiento (en este punto alguno discrepará).
El caso es que el otro día estuve leyendo una entrevista a Lionel Messi. Me llamó la atención que uno de los primeros recuerdos que guardaba de su llegada a Barcelona tuviese que ver con el mar. Me llamó la atención porque recordé otra entrevista a Julio Cortázar en la que mencionaba cierto recuerdo primerizo, también relacionado con Barcelona y también relacionado con el mar. Me ha costado encontrar las fuentes, pero aquí están, y me da la impresión de que si sometemos a votación qué evocación es mejor, la de Messi, igual que el poema de Gongora, tiene cierta cualidad, quizá su concisión, que la hace superior. Bueno, una curiosidad dilettante más. Buenas noches.

Julio Cortázar: También un recuerdo de una playa. Una sensación amenazante de grandes olas que avanzaban, y mucho sol. Un olor a sal... un olor muy extraño, muy inquietante para mí. Evidentemente el niño ve las cosas de una manera mucho más primitiva, sin conceptualización, como una intuición pura.

Lionel Messi: A mi llegada a Barcelona, lo que más me sorprendió fue descubrir que el mar no era azul, como creía, sino gris.


04 enero 2012

El placer




Aquellos melocotones -algunos de ellos- constituían una delicia asombrosa, y producían aquella clase de placer sensorial, tan inesperadamente profundo, que parece precisar de otro contexto. Las cosas ordinarias no suelen resultar tan gratificantes. Nada del aspecto exterior del melocotón nos permite adivinar que será tan exuberante, húmedo y aromático -sus jugos recorriendo nuestras encías-, ni que poseerá un interior tan sutilmente coloreado, como una floración dorada atravesada por pequeñas venillas rosadas. Intenté comentar aquello con los dos rostros que tenía frente a mí.
- Sin embargo, yo creo que no es fácil repetir los placeres -dijo Eliades-. Mañana podríamos comernos un melocotón de la misma cesta y vernos frustrados. Entonces, nos preguntaremos si estábamos equivocados. Un melocotón, un cigarrillo. Yo disfruto de un cigarrillo de cada mil. Y, sin embargo, sigo fumando. Opino que el placer está más en los momentos que en las cosas. Y sigo fumando en busca de ese momento. Quizá muera intentándolo.


Los Nombres, Don DeLillo